22.000
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AHORRO LOGÍSTICO
SEMANA ANTES
BLOQUEOS
Una empresa líder del sector cosmético necesitaba importar 22.000 envases airless personalizados desde China para el lanzamiento de una nueva línea facial.
El producto iba a distribuirse como regalo promocional en una revista de tirada nacional durante la campaña de verano, con fechas de impresión y distribución completamente cerradas.
El proyecto tenía un alto nivel de exposición: cualquier retraso suponía incumplir un contrato con la editorial, asumir penalizaciones económicas y exponer a la marca a una pérdida de credibilidad en un lanzamiento estratégico.
Cuando la producción supuestamente estaba en su fase final, el proveedor chino dejó de responder correos y llamadas.
La empresa no tenía visibilidad real del estado de fabricación ni garantías de que la mercancía pudiera llegar a tiempo. El problema no era únicamente logístico.
Había tres riesgos simultáneos:
La producción estaba retrasada y con altos niveles de defectos.
Los envases debían cumplir normativa REACH para poder entrar en Europa.
Si la homologación no llegaba antes que la mercancía, el contenedor podía quedar bloqueado en aduanas, generando costes de almacenaje, retrasos críticos e incluso destrucción de la mercancía.
Todo esto ocurría con una fecha de lanzamiento ya comprometida y sin margen operativo.
En el escenario alternativo, el cliente se enfrentaba a retrasos editoriales, sobrecostes de almacenaje en puerto, posibles destrucciones de mercancía y un impacto reputacional importante frente a distribuidores y consumidores.
Lo que realmente marcó la diferencia fue nuestra capacidad de actuar directamente en China, tomar decisiones sobre el terreno y coordinar producción, calidad, certificaciones y logística como un único proceso.
Cuando un proveedor desaparece y el calendario ya está comprometido, no sirve únicamente «gestionar importaciones»: hay que intervenir rápido, validar cada decisión en fábrica y resolver problemas antes de que lleguen a Europa.
