Maquinaria agrícola
Agroalimentaria

30 tractores oruga homologados y matriculados en España: importación desde Shandong con Stage V, certificación CE y 1,8 millones de euros de ahorro

30

UNIDADES

1.800.000 €

AHORRO

44

SEMANAS MENOS

30/30

HOMOLOGADAS

El cliente

Empresa agroalimentaria con explotaciones propias y contratos de servicio agrícola en Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía. Facturación superior a los 40 millones de euros anuales, con una flota de maquinaria pesada que gestiona directamente: laboreo profundo, preparación de suelos para olivar y almendro superintensivo, gestión de cubierta vegetal en fincas propias y de terceros.

Empresa consolidada, con departamento técnico propio, que lleva años comprando maquinaria europea y que llegó a este proyecto porque en 2022 los plazos de entrega de los fabricantes europeos se habían disparado a 18-24 meses y el precio por unidad había subido un 30% respecto a los niveles prepandemia.

No era un cliente que buscara simplemente ahorrar dinero comprando más barato. Era un cliente que necesitaba renovar una flota de 30 tractores oruga en un plazo de ocho meses porque tenía contratos de campaña firmados y no podía llegar a primavera con máquinas fuera de servicio.

El reto

El encargo era claro en el resultado, pero complejo en la ejecución: 30 tractores oruga de entre 100 y 130 CV, categoría T4b según el Reglamento (UE) 167/2013 —tractores de cadenas para trabajos en terreno con pendiente y en cultivos especializados—, homologados, matriculados como maquinaria agrícola en España, listos para operar antes del inicio de la campaña de laboreo de primavera de 2023.

Traer maquinaria agrícola pesada desde China no es lo mismo que traer componentes o bienes de consumo. Las implicaciones técnicas y administrativas son de un orden distinto:

Las capas de complejidad eran las siguientes:

Homologación de tipo.

El Reglamento 167/2013 exige que cualquier tractor nuevo puesto en circulación en la UE disponga de homologación de tipo —nacional o europea— o, en su defecto, de homologación individual tramitada unidad a unidad ante el organismo técnico competente.

Los fabricantes chinos de tractores tienen presencia creciente en Europa, pero en 2022 ninguno de los candidatos que evaluamos tenía homologación de tipo UE para la categoría T4b específicamente.

Eso significaba un único camino: tramitar la homologación individual de cada una de las 30 unidades ante un servicio técnico autorizado en España.

Stage V.

El Reglamento (UE) 2016/1628 sobre emisiones de maquinaria móvil no de carretera está en vigor para categorías de potencia superiores a 56 kW desde 2019. Los 30 tractores superaban ese umbral. Cualquier unidad con motor que no acreditara conformidad Stage V era, sencillamente, ilegal para matriculación en España.

El problema no era que los fabricantes chinos no tuvieran motores Stage V disponibles —los tienen, en general montando motores Cummins, Perkins o Weichai con post-tratamiento SCR y filtro de partículas—, sino que la documentación técnica del motor certificado y la documentación del vehículo completo tenían que coincidir de forma trazable en el expediente de homologación.

Un detalle que muchos importadores improvisados resuelven mal.

ROPS certificado.

La estructura de protección antivuelco (ROPS) de cada unidad debía haber sido ensayada según los métodos de prueba exigidos por el propio Reglamento 167/2013 —específicamente el ensayo de carga estática descrito en su Anexo VI— y el certificado debía ser emitido por un organismo notificado reconocido en la UE.

Los fabricantes chinos suelen tener ensayos ROPS realizados según normas ISO propias, que no son directamente equivalentes a los requisitos del reglamento europeo.

Resolver esa brecha documental antes de comprometer el pedido era condición necesaria.

Manuales en español.

La Directiva de Máquinas 2006/42/CE exige que el manual de instrucciones esté disponible en la lengua del país de puesta en servicio.

Ninguno de los candidatos tenía manual en español. Eso no es un impedimento insalvable, pero tiene un coste de traducción técnica y de tiempo que hay que prever.

Recambios y posventa.

Para un cliente que opera una flota de esta envergadura, la pregunta no es solo cómo traer las máquinas: es cómo mantenerlas.

Ningún fabricante chino de maquinaria agrícola tenía en 2022 una red de distribución de recambios establecida en Extremadura o Castilla-La Mancha. E

Eso había que negociarlo contractualmente desde el principio, no resolverlo una vez que la primera máquina tuviera una avería.

Si alguno de estos puntos fallaba, el escenario era el siguiente: 30 unidades inmovilizadas en un almacén logístico esperando resolución administrativa, el cliente sin flota para sus contratos de campaña y un daño reputacional que ninguna factura de consultoría puede reparar.

Lo que hicimos

1

Fase 1: evaluación de fabricantes.

Partimos de cuatro fabricantes con presencia en exportación europea: dos en la provincia de Shandong —donde se concentra la mayor parte de la industria china de tractores y maquinaria de movimiento de tierras—, uno en Hebei y uno en Jiangsu. El filtro inicial tenía cuatro condiciones no negociables: motor Stage V con documentación trazable de certificación, ROPS ensayado por laboratorio con capacidad de emitir informes válidos para expediente de homologación europea, historial documentado de exportaciones a países de la UE en los últimos 24 meses, y capacidad de producción y entrega de 30 unidades en un plazo no superior a dieciséis semanas desde la firma del contrato.

El fabricante de Hebei quedó fuera en la primera ronda: su motor «Stage V» resultó ser un motor Stage IIIB con un sistema de postratamiento añadido a posteriori que no disponía de la documentación de certificación completa exigible para el expediente técnico. No es un caso aislado: en 2021 y 2022 hubo un número significativo de fabricantes chinos que comercializaban maquinaria como Stage V basándose en interpretaciones de la normativa que no resistían un análisis técnico serio.

El fabricante de Jiangsu quedó descartado en la segunda ronda por capacidad: sus tiempos de producción para la referencia T4b específica alargaban el plazo hasta las veinte semanas, incompatibles con el calendario del cliente.

Nos quedamos con los dos candidatos de Shandong. Tras una visita técnica a las instalaciones de ambos —fábrica, línea de ensamblaje final y área de control de calidad de salida—, la selección recayó en el fabricante con mayor experiencia en exportación a Italia y Francia, mercados con requisitos de homologación análogos a los españoles, y que además tenía firmado un acuerdo marco con un proveedor de recambios con almacén en el sur de Europa.

2

Fase 2: negociación contractual.

El contrato incorporó cuatro cláusulas técnicas no estándar que el fabricante no incluye en sus contratos habituales de exportación:

Primero, obligación del fabricante de entregar, junto con cada unidad, el expediente técnico completo en formato CE —planos, especificaciones, resultados de ensayos, Declaración de Conformidad CE bajo la Directiva 2006/42/CE y bajo el Reglamento 167/2013— con todos los documentos en inglés y con capacidad para ser traducidos al español sin pérdida de trazabilidad.

Segundo, garantía contractual de que los motores montados son la referencia específica certificada Stage V, con número de serie del motor y número de referencia de la certificación de tipo del motor incluidos en la documentación de cada unidad de forma individual.

Tercero, provisión de un stock inicial de recambios críticos —filtros, correas, elementos de desgaste de cadenas, kits de sellos hidráulicos— embarcado junto con las unidades, con un valor equivalente al 4% del precio total del pedido.

Cuarto, traducción al español del manual de instrucciones completo, verificada técnicamente por nuestro equipo, entregada en formato editable y en PDF antes del embarque.

3

Fase 3: homologación individual.

Antes del embarque coordinamos con un servicio técnico autorizado en España la apertura de los expedientes de homologación individual para las 30 unidades. El proceso requería que el expediente técnico de cada unidad estuviera completo y verificado antes de la llegada de la maquinaria a territorio español.

Esto es importante: si el expediente se prepara después del despacho aduanero, el proceso se alarga entre seis y diez semanas. Si está preparado antes, puede resolverse en paralelo con la llegada de las unidades.

La única incidencia técnica relevante fue la relativa al ensayo ROPS: el fabricante disponía de certificado de ensayo emitido por un laboratorio acreditado en China conforme a la norma ISO 8210, pero el servicio técnico español solicitó la validación del informe por parte de un organismo notificado europeo.

Gestionamos la revisión del expediente de ensayo con TÜV Rheinland, que emitió la validación en doce días hábiles tras verificar que el procedimiento de ensayo era equivalente. Ese es exactamente el tipo de bloqueo que paraliza operaciones cuando no se ha previsto con antelación.

4

Fase 4: logística.

Las 30 unidades se embarcaron desde el puerto de Qingdao —el puerto natural de salida para producción de Shandong— en quince contenedores de 40 pies High Cube, dos tractores por contenedor, con las cuchillas desmontadas y las estructuras ROPS abatidas para optimizar el volumen. El tránsito marítimo hasta el puerto de Valencia fue de 32 días. El despacho aduanero y el transporte terrestre hasta las instalaciones del cliente en Badajoz se completaron en cinco días adicionales.

Las unidades llegaron en tres entregas escalonadas de diez unidades, separadas por diez días entre sí, lo que permitió al equipo técnico del cliente comenzar la puesta en marcha y formación de operarios con las primeras máquinas mientras las siguientes completaban el tránsito.

El resultado

Las 30 unidades estaban homologadas, matriculadas y operativas en las instalaciones del cliente en Badajoz antes de que terminara enero de 2023, con ocho semanas de margen sobre el inicio de campaña previsto.

El precio total del pedido —fábrica, stock de recambios iniciales, flete marítimo, despacho aduanero, transporte terrestre, traducción de manuales y gestión completa de homologación individual— fue de 108.000 euros por unidad, 3.240.000 euros para las 30 máquinas.

El cliente había recibido, seis meses antes de contactar con Atlas Overseas, un presupuesto de un distribuidor europeo para unidades de potencia y categoría equivalentes: 168.000 euros por unidad, 5.040.000 euros para el mismo pedido. Con un plazo de entrega de diecinueve meses.

La diferencia fue de 1.800.000 euros. Y cuarenta y cuatro semanas menos de espera.

Para poner en contexto lo que significa el escenario alternativo: diecinueve meses de espera habrían implicado al cliente operar dos campañas con flota insuficiente o alquilada, con un coste de alquiler de maquinaria de sustitución estimado entre 180.000 y 220.000 euros anuales. El ahorro financiero total, incluyendo ese coste evitado, supera los dos millones de euros.

Por qué Atlas

Lo que este proyecto exigía no era solo conocer fabricantes chinos. Exigía saber exactamente qué documentación técnica hace falta antes de que las máquinas salgan de fábrica, qué pasa cuando el ensayo ROPS no está en el formato que el servicio técnico español va a aceptar, y cómo se negocia con un fabricante en Shandong una cláusula de stock de recambios que él nunca ha tenido que firmar antes.

Puedo decirlo con claridad: el bloqueo del ROPS lo habría resuelto cualquier gestor de importación competente, pero lo habría resuelto después del desembarco, con las máquinas paradas en el puerto y el cliente llamando por teléfono.

Nosotros lo resolvimos cuatro semanas antes del embarque porque lo identificamos como riesgo en la fase de revisión documental. Esa diferencia, en este tipo de operaciones, es la diferencia entre entregar en enero o entregar en marzo.

Jorge Monera, fundador de Atlas Overseas

Jorge Monera
Fundador y director de Atlas Overseas
Más de 20 años gestionando operaciones industriales entre China y Europa

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